Cuento de la noche de San Juan

El origen de Islandia

La noche de San Juan es la noche más corta del año la luz domina, la luz manda, las sombras se quedan pequeñas.

Las brujas y las fuerzas del mal tienen poco rato para fastidiar. Con la hoguera de la noche de San Juan se esconderán.

Es por eso que, durante esta noche, se generan muchas aguas milagrosas, aguas de cura y muchos rituales de sanación.

Disfrutemos de esta noche.

¿Cómo empezó todo?

Al principio nuestro planeta era una enorme esfera de agua. No se le podía llamar tierra porque no tenía nada de eso. Tal vez se le podía llamar acuario. Pero no había nadie para ponerle nombre.

El mundo sólido, la tierra, salió del mar.

En sus orígenes la tierra salió del mar en forma de volcán. Una enorme erupción submarina fue poniendo lava y lava en el fondo del mar hasta que la montaña submarina emergió sobre las olas. Había nacido la primera isla en un planeta.

A esta primera isla se le llamó Islandia.

La lava al solidificarse dejó enormes cuevas en lo que antes había sido ríos de lava. Esta se enfrió haciendo formas muy caprichosas. No se si sabéis que en Islandia la lava tiene unas cualidades excepcionales en la oscuridad en contacto con el agua se puede transformar en seres mágicos: los elfos.

Tras nacer la primera isla, Islandia, llovió mucho sobre ella.

Día y Noche

En una de estas cuevas de lava se fue filtrando poco a poco el agua. Por fin una gota cayó sobre una preciosa colada de lava roja y la convirtió en un elfo. Como era el principio del mundo había muchos oficios libres, en realidad todos, así que aquel elfo que venía de la ardiente lava pensó en la oscuridad que quería algo parecido a su origen ardiente. Salió de la cueva, vio la luz del sol, miró hacía arriba y viendo al sol decidió que se encargaría de cuidar su fuego para que estuviera siempre encendido. Y los dioses eran luminosos a todas horas, siempre brillaba el sol. .

Otra gotita cayó sobre un retorcido churrito de lava negra y nació una elfo. La elfa que era negra como la lava negra, salió de la cueva y vio todo aquel resplandor. Quedó deslumbrada y enrabietada y pensó que era lo mejor crear la noche oscura como su piel de lava negra. Así que creó la primera noche que apagó al sol. .

El elfo del día se había quedado dormido sobre los verdes prados de Islandia y no se dio cuenta del apagón. Pasaron unas horas hasta que se despertó con frío y vio la profunda noche. Creyó que estaba dentro de la cueva. Se asustó mucho cuando grito: ¡sol! ¿dónde estas? ¡ven! Y no escuchó ningún eco. Pero el sol le había escuchado, acudió y amaneció por el horizonte. .

La elfa de la noche oscura y fea como se sentía se escondió en la cueva y esperó. Esperó hasta escuchar los ronquidos del elfo del día durmiendo en el prado. Y entonces volvió a apoderarse de todo con su oscuridad. Aprovechó el sueño para poner unas gotas de adormidera en la boca del elfo del día. De forma que a este le costaba cada vez más despertarse y se iba a dormir antes cada vez. Así las noches duraban cada vez más y los días eran más largos. .

Llegó un momento en que el elfo del día no se despertó y fue de noche durante días.

¡Nieve!

Una tercera gotita de agua se filtró y cayó en la cueva sobre una preciosa roca amarilla de azufre. La elfa que nació era caprichosa y divertida. Salió de la cueva y como llovía decidió inventar algo más divertido y creó la nieve. Las gotas llevaron su carrera y fueron cayendo al suelo como blancos copos. Por primera vez la oscura y volcánica Islandia se cubrió de su blando y maravilloso manto blanco. .

Hizo nevar y nevar sobre la largísimo noche que reinaba en Islandia. La oscura noche se vistió de blanco. Una luz blanca de nieve iluminó todo. Esto asustó a la negra elfa de la noche que se escondió en lo más profundo de la cueva. El elfo del día fue librándose del efecto de la adormidera. Pudo ir despertando y, ayudado por la nieve, pudo ir haciendo los días más y más largos. .
La elfa de la noche salía cada vez menos, acosada como estaba por la elfa de la nieve que ayudaba al elfo del día. .

Llegó un día en que la noche fue muy corta, muy corta, solo pudo salir por un momento, cuando el elfo del día daba una cabezada.

Era la Noche de San Juan.

Y dicen que al norte de Islandia hay días y días que no ven aparecer la noche para nada. Claro allí la elfa de la nieve ayuda mucho al día.



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